Oigo sólo el pito de mi respiración
y el vacío de su sonido
que adormece mis oídos
que se sienten
justamente como el terciopelo.
Y floto
sobre el colchón
que se disuelve con un grito
un grito de olor a arepa tostada.
Quizá, dentro de los audífonos
Y sólo dentro
Se entiende con la melodía
Y quedas, con esa sensación
Con esa calma corporal
La calma que te duerme los brazos
Para viajar, siempre sin moverte
Y finalmente comprender
Que son tus pensamientos,
Tus frases,
Las que navegan por la guitarra
Las que flotan entre las imágenes
Entre perros, cochinos y ovejas
Es ésta la sensación, la vida
La escapatoria del terreno
A lo abstracto
Lo abstracto que se comprende
Sencilla e inmediatamente
